¿Puede Fernández arreglar Argentina?

Al votar al presidente Maurico Macri fuera de su cargo, los argentinos han señalado que ya no tolerarán la continua crisis económica, y mucho menos las políticas que parecen empeorar las cosas. Pero, dado que las soluciones a los problemas de Argentina no son compatibles entre sí, el nuevo gobierno probablemente enfrentará desafíos similares.

Desde 2012, el país ha luchado para generar una entrada suficiente de dólares a través de las exportaciones. Entre 2011 y 2015, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner (ahora vicepresidenta entrante) impuso severos controles de divisas que resultaron en rigideces macroeconómicas. 

Pero desde que eliminó los controles de capital en 2015, la administración de Macri ha empeorado el problema. En lugar de simplemente revertir los controles que habían distorsionado el mercado de divisas, el gobierno levantó todos los controles, incluidos los que impiden la inversión especulativa, que se consideraron salvaguardas macroeconómicas.

¿Entonces cómo?

Por todo esto, el nuevo gobierno tendrá la difícil misión de resolver los graves problemas que ellos mismos ocasionaron en su anterior mandato, y que Macri a pesar de todos sus esfuerzos no pudo solucionar.

Quién sabe cuánto más aguantará la sociedad argentina, cuánto tiempo le dará al nuevo gobierno para solucionar los problemas económicos que aquejan a un país que se ve cada vez más alejado del crecimiento y la prosperidad de la que goza por ejemplo el vecino país de Chile.

Economistas argentinos aseguran que en Chile, para cuadruplicar el sueldo que recibes en tu primer trabajo luego de terminar tu carrera universitaria, se necesitarían unos 30 a 40 años de trabajo, mientras que en Argentina se necesitarían unos 120 años de trabajo para igualar esta situación.

Por otra parte es sabido que el costo de vida en Argentina es más bajo que el de Chile, los lugares para estudiar son gratis, los servicios básicos están subsidiados por el gobierno, los combustibles son de producción nacional lo que lo hace mucho más accesible que para los vecinos trasandinos, pero aún considerando todos estos factores, el crecimiento per capita del vecino país está muy por sobre los resultados de los últimos años en Argentina, y la sociedad evaluará si el gobierno de Fernández guiará al país hacia la senda del desarrollo.